Primero, la parte desagradable
Se puede regalar un masaje erótico como sorpresa, pero es una apuesta en la que perder resulta desagradable.
Este regalo le pide algo a quien lo recibe: que se desnude delante de una persona desconocida, se deje masajear por ella y además se sienta a gusto. Si alguien no está de humor para eso, en lugar de un regalo recibe una tarea.
Intenta recordar si alguna vez has hablado con esa persona sobre masajes eróticos, aunque fuera en broma. Si no, empieza con una conversación. La reserva puede esperar.
Cómo empezar a hablar de ello
Lo que mejor funciona es plantearlo como una posibilidad sobre la que aún se está decidiendo. Una frase del tipo «he encontrado esto y me apetece, ¿a ti qué te parece?» deja espacio para decir que no sin que nadie se sienta incómodo.
La segunda opción es vivirlo juntos. Un masaje en pareja, en el que estáis los dos en la misma habitación, suele resultar más fácil de imaginar para la mayoría de las parejas que enviar a la pareja sola. Nadie se queda a solas con una persona desconocida y se convierte más bien en una velada compartida.
Un vale regalo, o directamente una cita
Si quieres regalar algo en mano, compra un vale regalo (voucher). Puedes adquirirlo personalmente en Osadní 28, en efectivo directamente con la masajista. Escríbenos antes por chat o SMS indicando cuándo quieres venir: comprobaremos qué masajista estará disponible para vendértelo. Tú eliges el importe, o puedes pedir el vale directamente para un masaje concreto.
En cuanto entregue el efectivo, la masajista introducirá su teléfono o e-mail en la aplicación. Recibirá el vale con el código y el importe al instante: por e-mail completo, y por SMS como enlace al vale para imprimir. Puede reenviarlo o imprimirlo y entregarlo personalmente.
La persona obsequiada puede canjearlo con cualquiera de las masajistas. Lo ideal es hacerlo directamente al reservar: en la web marca «Tengo un bono regalo», introduce el código y el sistema comprueba al instante si el bono es válido y no está caducado ni agotado. También puede simplemente traerlo consigo: la masajista verificará el código en la aplicación en el momento. Lo que el bono no cubra se paga en el lugar.
Conviene saber dos cosas sobre el vale. Tiene una validez de 12 meses (la fecha aparece indicada en él) y, si la persona obsequiada no acude o cancela la cita con menos de tres horas de antelación, el importe del vale se pierde. Para quienes suelen dejar las cosas para más adelante, quizá sea más adecuada la segunda opción.
La segunda opción: eligen juntos la fecha y hora, la reservan y usted paga. La reserva se hace para una hora concreta y se paga en efectivo en el lugar, así que basta con venir y llevar el dinero consigo. En ambos casos, la persona obsequiada elige por sí misma a la masajista, y eso es lo más importante de todo.
Deje la elección de la masajista en manos de otra persona
A la hora de hacerle un regalo a tu pareja, este es el error más común. Elegir una masajista por él es como elegirle un tatuaje.
En los perfiles se ve quién realiza cada masaje, qué precios tiene y cuándo está disponible. Que él mismo revise el listado de masajistas y elija según sus gustos. Su mérito está en haber tenido la idea y haberlo pagado.
¿Cuánto deberías presupuestar?
Los precios varían según cada masajista, ya que cada una los establece por sí misma. Encontrará el rango según la duración y el tipo de masaje en la lista de precios.
Para regalar, suele ser más adecuada una variante más larga. Una hora está muy bien, pero noventa minutos le dan a la persona obsequiada tiempo para relajarse antes de empezar a pensar cuánto le queda.
Cuando es un regalo para parejas
Un masaje en pareja significa una habitación y dos masajistas, una para cada miembro de la pareja. El ritmo se ajusta para que ambos permanezcáis en la misma sintonía.
Antes de hacer la reserva, aclaren dos cosas entre ustedes: qué está permitido y qué no, y si quieren observarse mutuamente o prefieren no hacerlo. El silencio incómodo en la habitación casi siempre nace de expectativas que no se hablaron. Tratamos los límites y las reglas con más detalle en el artículo qué se permite y qué no en un masaje erótico.
Tres errores que se repiten
Reservar una masajista concreta por otra persona. Elegir es la mitad de la experiencia, y así se le quita ese placer a la persona obsequiada.
Entregar el regalo delante de la familia o en un grupo de amigos. Un masaje erótico es algo privado y, si se entrega en público, puede convertirse en una broma que la persona obsequiada tendrá que seguir.
No hace falta preguntarle luego con todo detalle cómo fue. Pregunte una vez. Si quiere contarlo, lo escuchará usted mismo.
Cuándo posponer el regalo
Cuando la otra persona ha pasado por una etapa difícil y lo que más necesita es dormir. O cuando acabáis de discutir y el regalo pretende ser una disculpa. Y también cuando no tienes claro si parecerá una indirecta sobre el sexo, que en casa escasea.
Un masaje erótico es una experiencia para quien lo espera con ilusión. No solucionará un problema de pareja.



